¿Qué son los piercings y tatuajes?

El piercing es una forma de arte que consiste en la perforación de un lugar del cuerpo con la intención de colocar sobre el agujero un aro o alguna joya.

Esta práctica se remonta al principio de los tiempos, probablemente sus comienzos datan del período neolítico. La perforación corporal ha sido usada por numerosas civilizaciones de todo el mundo con motivos estéticos y de decoración corporal y por razones de emancipación étnica, ritos de iniciación o como diferenciación social. 

Para algunas tribus africanas, amazónicas o indias, el tamaño y el lugar de la perforación es muestra de estatus social y del poder de rango o clase.  

Sin embargo, en Occidente, ha sido durante muchos años un sinónimo de marginación social. 

La práctica de la perforación corporal en Occidente ha esta relacionada en sus comienzos con algunas comunidades específicas, por ejemplo, la comunidades gays de los años 70 de Estados Unidos recuperaron esta moda como un signo de reconocimiento entre los hombres, al igual que hicieron los primeros movimientos punk o algunos grupos relacionados con el BDSM que utilizaban para sus curiosas prácticas sexuales. 

A Francia llegaron con los desfiles más vanguardistas del diseñador Jean-Paul Gaultier en los años 90. Poco a poco esta práctica se ha ido democratizando en el resto de Europa, convirtiéndose en una moda. 

Piercings primitivos africanos

Al contrario que los tatuajes, los piercings no son un acto de modificación corporal definitiva: el principal objetivo del piercing es insertar un cuerpo extraño a modo de decoración en el cuerpo humano de forma efímera, con solo retirar el aro o la joya que hayamos insertado en la perforación el piercing desaparecerá. Las defensas naturales de nuestro cuerpo hacen que el agujero en el que antes había un piercing se cierren cuando retiramos el mismo y que la piel cicatrice, dejando una marca apenas notable. 

Aunque el piercing pueda parecer una práctica mucho más fácil para realizar que el tatuaje y aunque parezca que se necesita mucho menos talento artístico para su realización, no debe ser un acto improvisado realizado por cualquier persona: la persona que realiza un piercing debe adquirir una competencias necesarias con la ayuda de un profesional en un estudio especializado, principalmente por razones higiénicas y de salud que pueden hacer que el piercing se infecte si no se realiza adecuadamente. 

En un principio, la práctica de los tatuajes y los piercings era de origen underground, aunque con el paso del tiempo se ha ido regularizando. En la actualidad no existe una formación específica oficial para las personas que se dedican a esto más allá de las iniciativas y las normas de las asociaciones de sindicatos de profesionales del sector.

Un piercing se puede realizar en cualquier parte del cuerpo: desde las zonas más populares como las orejas o los labios, el ombligo, la ceja, la nariz y las ventanas nasales o la lengua hasta los lugares más originales como los brazos, la espalda, la nuca e incluso los órganos genitales como los labios, el clítoris, el pene o los testículos, solo para los verdaderos amantes de las sensaciones extremas. 

La realización de un piercing está más relacionada con la noción de dolor que la práctica de un tatuaje. En un tatuaje el dolor es un medio necesario para la obtención del diseño; sin embargo, el dolor de un piercing forma parte de la obra de arte, es una parte integral del arte de la perforación y no es un medio sino un fin en sí mismo. Sin embargo, el piercing no debe asociarse a un acto masoquista, aunque haya personas que buscan el dolor en la realización de un piercing. 

En la actualidad la realización de un piercing va mucho más allá que en los inicios de esta práctica: queda lejos la simple perforación de la oreja. Esta práctica evoluciona rápidamente y va creciendo constantemente gracias a los pioneros de esta pasión. La perforación no alcanza límites y se han creado nuevas prácticas como la escarificación, la suspensión en el aire mediante piercings, la colocación de implantes subcutáneos y otras prácticas que necesitan de cirugía plástica para su realización, y que significa para los que se la realizan una forma de reidintificación de su cuerpo más que una manera de provocación social. 

Al igual que los tatuajes, son muchas las personas famosas adictas a la perforación corporal: Madonna, Laure Manaudou, Drew Barrymore, Billy Kaulitz de Tokio Hotel, Christina Aguilera, Britney Spears, Jessica Alba, Beyonce, Janet Jackson, Lindsay Lohan, Paris Hilton, Ophélie Winter, Rihanna, Scarlett Johansson, M Pokora, Mandy Moore, Pink, Hayden Pannetiere, Amy Winehouse, son algunas de las conocidas que tienen un piercing en alguna parte de su cuerpo. Estos famosos han contribuido al auge de estas prácticas de modificación corporal, sobre todo han ayudado a la democratización del piercing entre las mujeres. 

Pero antes de hacerte un agujero en el cuerpo (al igual que un tatuaje) existen algunos puntos importantes que debes tener en cuenta, sobre todo, relacionados con medidas de higiene necesarias para su realización:

- ¿Tiene la persona que va a realizar el piercing la experiencia necesaria para su realización?

- ¿Forma parte de algún grupo de expertos profesionales en la materia?

- ¿Respeta dicha persona las medidas de higiene necesarias para su realización? Algunas pistas que te ayudarán a verificar si se toman las medidas de higiene necesarias son si el piercing se hace en una sala aislada del contacto del público, si los instrumentos y las joyas utilizadas son esterilizadas con antelación, delante de ti y son de uso único y si las joyas son de un material adecuado como el titanio o el acero quirúrgico. 

No dudes en contactar con personas que ya se hayan sometido a estas prácticas en estudios profesionales y legales para que te informen y te ayuden a elegir la forma más saludable para su realización. 

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